Un emotivo Noel Sanvicente derramó unas pequeñas lágrimas mientras su gente le coreaba que era el entrenador y hay uno solo. Cuando escuchó que todos quieren que se quede en el equipo, con una sonrisa contestó que no se iba; sin dudas Sanvicente vivió muchos sentimientos entre ayer y hoy (lunes).
Los jugadores fueron recibidos con alegría, aplausos y cantos. Figuera, uno de los más aclamado se dió el gusto de animar a los hinchas con cánticos que él mismo enseñaba, muchas con dedicatorias especiales.
Y el "Mami como lloran los aurinegros" no faltó entre las "piezas" cantadas por todos los jugadores en medio de festejos, cohetes, saltos y celebración.
Algo que era utópico años atrás, hoy es toda una realidad!
Galería de Imágenes










































